mi historia con mi perrito

Snoopy

Tuve un perrito durante 11 años, fue el perrito de mi niñez. Era la luz de mi vida y se llamaba Snoopy. Un día estaba yo almorzando y él me miraba. Le dije «no me veas, ándate» él se retiró y ahí comenzó mi historia.

Me fui a la escuela y cuando regresé él ya no estaba. Pensé que él iba a volver, Llegó la noche, no llegaba, no podía dormir pensando en dónde puede estar, al día siguiente por la mañana lo busqué. Tampoco vino a casa, me sentí muy triste y culpable. Porque le dije que se fuera y el solo hizo lo que le pedí, se fue, pero nunca pude pensar que se iba a ir para siempre.

Con esto quiero decirles que siempre tenemos que tener mucho cuidado de lo que le decimos a nuestras mascotas no saben el dolor que sentí y la culpabilidad de que, porque le dije que se fuera, nunca pensé que él iba a sentirse tan mal, con mucha tristeza.

Todas las noches soñaba con él, que venía a visitarme y me daba besitos, esto duro como unos 20 años, en el que venía me visitaba y se iba ese dolor lo llevé en mi corazón por muchos años él fue mi compañero de mi infancia, no podía superarlo. Siempre lloré por él, quise saber cómo estaría, qué pasaría con él si estarba bien, si tendría que comer si tendría frío. Fue muy duro para mí.

Luego al transcurrir los años, tuve otra mascota. Una perrita que me acompañó muy poco, solo 5 años, fueron unos años maravillosos, después ella enfermó y tuvo que partir.

Al pasar los años, decidí tener otra mascota. Fue algo muy sorprendente porque quería una perrita de color blanco. Cuando fui a ver, oh sorpresa la mía, había un perrito era el único de color blanco.

¡Cuando él me miró, vino corriendo donde mí, quiso que lo levantara. Lo tomé entre mis brazos mientras me daba miles de besos!

Así que decidí que él era para mí y me sentí muy feliz. Le puse el nombre Snoopy también. Al pasar el tiempo me daba cuenta que el hacía cosas que mi otro Snoopy hacia era increíble, porque lo llamaba como hacia con mi otro Snoopy y él reaccionaba de la misma manera, entonces decidí preguntarle «SNOOPY, eres tú mi perrito que perdí cuando yo era niña«? en ese momento para mí fue algo mágico, escuché tan claro como él me dijo que sí, lloré mucho, le abracé, sentí que la vida me daba una segunda oportunidad. Con esto aprendí que siempre debemos amar incondicionalmente a nuestras mascotas, respetarles.

Snoopy rencarnó en mi segundo Snoopy. Es un sueño inexplicable, él me dijo que regresó a mí para darme mucha felicidad en mi vida.

Con esto quiero decirte que tú también puedes, comunicarte con tu mascota u otros animales. Es mi propósito, que tú aprendas, soy una persona que le gusta compartir mis experiencias con otras personas. Así espero que te diviertas mucho con mi libro que pronto será publicado y que tengas una linda experiencia.

Lorena Hersche

 

Snoopy
Snoopy
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Snoopy